Donkey Kong Bananza: ¡Prepárate para la Revolución de la Destrucción en 2025!

Hace un mes que se lanzó , y si tienes la consola de Nintendo, seguro que has estado quemando el asfalto con . Pero ahora es el momento de explorar otras propuestas, y una de las más emocionantes de este 2025 es sin duda Donkey Kong Bananza.

En abril, tuve la oportunidad de probar la primera aventura de acción y plataformas en 3D de la saga en los últimos 26 años, y desde entonces, no he podido dejar de pensar en ella. Recientemente, he tenido la suerte de disfrutar del juego durante más de tres horas, y ha sido más que suficiente para darme cuenta de lo increíblemente divertido y satisfactorio que es.

Imagínate poder destrozar todo a tu paso sin límites. En este juego, cuando te dicen que puedes arrasar con todo, no exageran. Donkey Kong tiene habilidades para hacer pedazos cualquier cosa que encuentres en los escenarios, que están diseñados para que puedas liarte a puñetazos y palmadas en todas las direcciones. Ver cómo el suelo, las paredes y el techo se resquebrajan y todo vuela por los aires es simplemente adictivo.

Pero no solo es divertido destruir todo. Hay una justificación de peso: dentro de las montañas, cavernas y estructuras, puedes encontrar artículos como pepitas doradas, necesarias para revivir y recargar la barra de energía de las transformaciones de Donkey Kong. ¡Y estas transformaciones son una pasada! La que más me ha gustado es la que lo convierte en una máquina de destrucción pura, como un Super Saiyan. También hay una transformación de avestruz que te permite planear y plantar huevos explosivos, aunque la primera sigue siendo mi favorita.

Además de las pepitas, puedes encontrar fósiles para intercambiarlos por nuevas prendas y mejoras para DK y Pauline. Y no podemos olvidar los minijuegos, uno de los cuales es un homenaje a la zona Bramble Blast de , incluyendo su famoso temazo. También hay bananas gigantes que, al recolectarlas, hacen que DK suba de nivel y desbloquee nuevas habilidades.

Tuve que darme prisa porque mi tiempo de juego fue limitado, pero cuando la versión final llegue a mis manos, pasaré horas destruyendo todo lo que pueda para encontrar todas las colecciones del juego. Me recuerda mucho a , y es una forma divertida de pasar el rato y obtener el 100% de la experiencia.

Claro, no puedes destruir todo el escenario, pero si te pasas de bestia, siempre puedes restaurarlo a su estado original desde el mapa. En general, lo que he jugado hasta ahora me ha hecho sonreír de oreja a oreja. Hay combates, jefes finales, puzles, y mundos con biomas completamente diferentes, todo sin perder la alegría y el aspecto achuchable de Donkey Kong.

Como decía (el protagonista de la película homónima de Pixar): «¡Voy a romperlo todo!». Y desde luego, es una frase con la que me identifico plenamente y que pienso cumplir a rajatabla cuando Donkey Kong Bananza se ponga a la venta en Nintendo Switch 2 el próximo 17 de julio.